domingo, 24 de agosto de 2008

Granjas con trabajo esclavo: de regreso al precapitalismo

Nuestra huella S.A. es una empresa con cerca de 70 granjas. Según denuncia la gente de La Alameda, en ellas se utiliza mano de obra esclava y hasta hacen trabajar a niños de 2 a 13 años. Las condiciones en que viven las familias (ser numerosa es un requisito indispensable para conseguir el trabajo) son penosas y el trabajo que realizan en los galpones carece de todo tipo de resguardo sanitario. Los chicos clasifican los huevos entre los excrementos de las gallinas.
El 16 de abril, un allanamiento en la granja La mimosa parecía ser el comienzo de la intervención de la justicia para terminar con las granjas del horror, pero aún estamos lejos de eso.
En el audio que sigue, habla Oscar Taboada, un boliviano que vive en una granja de Pilar, dónde trabaja con su esposa y sus 6 hijos. Logró interponer un recurso de amparo que intenta modificar sus condiciones laborales.
Mientras tanto cuenta que los 8 trabajan por 1200 pesos de salario.

2 comentarios:

Unidad de la Izquierda dijo...

Es que el actual "modelo industrializador" no es tal. Se basa en la utilización de la capacidad instalada, que ya se agotó y en la moneda barata que ha dejado de serlo. El modelo descansa sobre 40% de trabajo informal y en negro. Sólo en la vergonzoza precariedad los nuevos emprendimientos creados desde 2003 son rentables.
Cuando se devaluó en 2002 ya sabíamos que se iba a generar empleo y que se iba a reactivar la capacidad instalada. Pero el problema era quién iba a conducir ese crecimiento y cómo se iba a hacer a la economía competitiva más allá del dólar y el trabajo baratos. La política económica no justifica el trabajo esclavo, pero sin dudas lo promueve. Saludos.

la retaguardia dijo...

Muy interesante el aporte. Gracias por compartirlo. Ojalá este tipo de cuestiones estuvieran en debate. Pero casi nunca se pudo discutir el modelo. Un ratito durante el conflicto reciente, pero desde posiciones mentirosas, así que no valió de mucho.
Ayer escuchaba a Buzzi comentar que en el 2011 la producción ganadera no alcanzará a cubrir la demanda interna de carne. Eso habría que discutir: si queremos seguir vendiendo soja hoy para tener que importar carne y leche mañana. Nadie quiere que discutamos eso, porque tanto el gobierno como los productores quieren soja porque les resulta rentable a todos.